El presente escrito tiene por
finalidad dar a conocer el tratamiento de aguas por ÓSMOSIS
INVERSA.
En estos momentos bastará con definir
la ósmosis, que es la base del proceso que permitirá eliminar las sales del
agua:"hacer pasar "substancias" a través de una membrana
semi-permeable, sin consumo de energía exterior"
Alrededor de la Ósmosis
Inversa (O.I.), hay
desde que se descubrió y empezó a hablar sobre ella una controversia muy
importante, por ello, nosotros, como fabricantes de sistemas de ósmosis inversa
creemos necesario establecer unas bases científico técnicas sobre el sistema,
su utilización y los tratamientos necesarios para obtener un buen resultado.
El desarrollo tecnológico, la
industrialización, el aumento de la población mundial, etc. ha provocado un
aumento en la demanda de agua dulce en general y por supuesto de agua potable.
Los ríos se han ido deteriorando y lo
mismo podemos decir de los acuíferos subterráneos, la calidad de las aguas
freáticas ha caído de tal modo que en muchos casos es imposible utilizar dicho
efluente sin un tratamiento previo, incluso para aplicaciones industriales.
Pero dado que cinco partes de la
superficie de nuestro Mundo están cubiertas por las aguas cabría pensar que no
tenemos problema de agua, y desde luego así será si seguimos investigando y
desarrollando sistemas de reutilización, ahorro, conservación medioambiental y
sobre todo sistemas de utilización del agua salada, o mejor dicho salobre, de
una forma competitiva.
Es fácil entender que el coste de
cualquier tratamiento de potabilización de agua salobre estará muy ligado al
coste de la energía, esto implicará que en países donde la energía sea barata
podremos optar por tratamientos "caros" en energía como la evaporación de aguas
salobres, etc.
Pero influyen otros muchos parámetros
además de la energía, disponibilidad de agua cerca, calidad del agua, tipo de
proceso final, etc.
Entendamos desde este mismo momento
que al referirnos a aguas salobres no lo hacemos específicamente al agua del
mar, a la cual la llamaremos directamente "salada", más adelante veremos
claramente los umbrales de concentraciones de diferentes contaminantes que
justifican esta clasificación.
Sin lugar a dudas el tratamiento que
más se ha popularizado, tanto industrialmente como para obtención de agua
potable en países con gran escasez de agua, ha sido la Ósmosis
Inversa (O.I.). Es un
método muy sencillo en su realización, que no necesita de mano de obra
especializada para su funcionamiento, que permite la amortización de las inversiones
iniciales de una forma asequible, sobre todo cuando no existen opciones
diferentes, y que además está por desarrollarse mucho más en un futuro muy
próximo.
Hemos anticipado que se trataba de un
método sencillo en su realización, e incluso como veremos bastante fácil de
explicar y de entender, pero que pese a lo que mucha gente crea, incluso
técnicos y científicos no especialistas, el fenómeno osmótico no está
suficientemente explicado.
Existen numerosas teorías que nos
aproximan al fenómeno, está perfectamente descrito y sus resultados y puesta en
práctica es totalmente conocida, pero todavía no se ha dado una explicación
físico-químico-técnica totalmente convincente y que permita matemáticamente modelizar
el fenómeno y poder explicarlo.
Comprendemos que para muchas personas
que trabajan o vayan a trabajar con equipos de ósmosis inversa, lo único que
les importa es que el sistema funcione, que por un lado entra agua salobre y
aplicando una forma de energía, por el otro sale agua dulce, evidentemente este
modelo es simplificado pero sirve para explicar lo que ocurre diariamente en
miles de lugares en los que se aplica la ósmosis inversa.
Principios Teóricos
La ósmosis natural o directa es
conocida, como hemos visto, desde la antigüedad, y consiste en la disolución de
un solvente (normalmente agua) y un soluto formado por uno o varios componentes
químicos (sales) en disolución.
Si colocamos a un lado de una membrana
agua pura y al otro lado agua con sales minerales, pasará agua pura hacia el
lado de agua con sales hasta que se equilibren las presiones, la diferencia de
altura manométrica entre ambos niveles es lo que conocemos como presión
osmótica de la disolución.
A alguien que no conoce el fenómeno de
la ósmosis y por casualidad observara este fenómeno en un equipo experimental,
lo primero que le llamará la atención es que la forma en que ocurre contradice
el sentido común, ya que el flujo osmótico ocurre precisamente en dirección
contraria a la que se espera por comparación con los sistemas hidrodinámicos.
Si tenemos un sistema de vasos
comunicantes separados entre sí por una barrera porosa seremos capaces de hacer
una predicción del sentido del flujo del líquido entre los vasos.
Transcurrirá en el sentido del vaso
con mayor nivel al vaso con menor nivel hasta alcanzar el equilibrio. Similar
ocurriría con un sistema en el que pusiéramos en contacto dos niveles diferentes
de calor, el flujo calórico iría de más a menos hasta el equilibrio.
Pero si en ese mismo experimento
cambiamos en uno de los vasos el agua por agua con azúcar, es decir, por una
solución, ocurrirá algo que sorprende, a pesar de que el nivel del agua sola
sea menor que el del otro vaso el flujo irá desde el agua sola hacía el agua
con azúcar, hasta alcanzar una diferencia de niveles en que se detendrá el
flujo. Esa diferencia de niveles es la que medirá la presión osmótica.
Este es el fenómeno natural de la
ósmosis. La teoría permitió plantearse qué pasaría si se aumentase la presión
del lado del agua con sales (salobre), ya que si se producía el fenómeno
inverso, es decir, pasaba agua limpia del lado salobre al otro (en la figura en
el sentido A hacia B) dispondríamos de un sistema para eliminar sales de un
agua cargada de las mismas o también para concentrar un soluto que pudiéramos
precisar.
Por lo tanto si aplicamos una presión
exterior, superior a su presión osmótica natural, a la solución concentrada
fluye el disolvente y se produce una concentración de solutos (sales) , y en
consecuencia conseguiremos disminuir la salinidad de un agua.
La presión osmótica que hay que vencer
dependerá del tipo de soluto y de su concentración, como veremos más adelante,
pero podemos decir que el rango de presiones estará entre 5 y 60 bar ≈ 5 y 60 Kg/cm2 ≈ 71 y 851 lbf/in2.
El fenómeno contrario a la ósmosis
natural es lo que conocemos como ÓSMOSIS INVERSA.
Con este sistema se pueden realizar
procesos de separación y/o concentración. Aplicada al agua, permite la
separación del 95% de las sales disueltas, con lo cual logramos la reducción de
salinidad de aguas salobres y de mar.
Membranas y Módulos de Ósmosis Inversa
Como se deduce de todo lo anterior la
parte más importante del proceso es la membrana de ósmosis inversa (O.I.)
Básicamente son dos los materiales
utilizados en la construcción de membranas semipermeables para ósmosis:
Acetato de Celulosa.
En este material se fabricaron las
primeras membranas utilizadas industrialmente.
Poliamida.
Dado que los métodos de fabricación y
tecnología de los materiales están avanzando considerablemente en los últimos
años, se están logrando membranas de tamaño de poro y permeabilidad controlada
lo cual permite la separación de substancias tanto orgánicas como inorgánicas
con tamaños entre 1 y 10 å y de peso
molecular muy próximos.
Las membranas de O.I. se encuentran de
forma comercial agrupadas en el interior de contenedores, normalmente
cilíndricos, y dispuestas en diferentes configuraciones.
Al conjunto membrana-contenedor se le
denomina MÓDULO de Ósmosis Inversa.
El contenedor tiene que ser resistente
a altas presiones, recordemos que las presiones de trabajo en instalaciones de
tipo industrial oscilan entre los 14 y 60 bar o lo que es lo mismo 200 y 850
lbf/in2, los contenedores disponen
generalmente, de tres tomas: una para el agua de entrada y otras dos para la
salida del agua permeada u osmotizada y la salida de concentrados.
Las configuraciones comerciales más
utilizadas son:
Tubular:
Consisten en largos
tubos porosos con longitudes que oscilan entre los 1,5 y 3 m. y con diámetros
entre 0,5 y 1 pulgada, los cuales llevan, concéntricamente, en su interior la membrana.
El agua bruta se hace circular por el interior, recogiéndose el agua permeada entre
la pared exterior de la membrana y la interior del tubo contenedor.
Fibra
Hueca: Están
constituidas por miles de fibras huecas (tubos capilares) formando un haz en el
interior del contenedor y cuyos extremos se insertan en un soporte de resina epoxi.
El diámetro exterior de estos capilares oscila entre 60 y 80 micras para la
poliamida y 200 a 300 micras para el acetato. El agua es obligada a pasar a
través de la pared del capilar de espesor aproximado de 20 micras.
Espirales:
Consisten en hojas de
membrana que se sitúan sobre un soporte poroso y un espaciador, ese conjunto se
enrolla sobre un tubo de PVC que servirá como colector de agua permeada.
Hoy en día el 60% de las membranas utilizadas son de este tipo.
La razón para esta popularidad son dos
ventajas apreciables:
1) Buena relación área
de membrana / volumen del módulo.
2) Un diseño que permite ser usado en
la mayoría de las aplicaciones, admite una turbiedad más de tres veces mayor
que los otros sistemas, y permite trabajar con régimen turbulento.
Según los materiales en que están
fabricadas las membranas, el comportamiento respecto a diferentes contenidos en
el agua o diferentes parámetros indicadores de la misma es muy diferente:
pH
La poliamida es estable dentro de una
gama de pH de 3 a 11, pudiendo resistir durante cortos periodos, máximo 30
minutos, un pH comprendido entre 1 y 12.
El acetato de celulosa al ser un éster
orgánico está sometido a hidrólisis con pH ácido y alcalino, por lo cual la
gama de trabajo óptima se encuentra con pH entre 4 y 7.
Oxidantes
La poliamida es atacada por los
oxidantes, por lo que el cloro libre superior a 0,1 ppm destruye la membrana.
El acetato de celulosa resiste la
acción de oxidantes pudiendo soportar cantidades de cloro libre del orden de 2
ppm.
Temperatura
El efecto que la temperatura del agua
de alimentación produce en las membranas es una característica importante a
tener en cuenta para el proyecto de una instalación, ya que influye
considerablemente en el rendimiento.
Los rendimientos de todos los módulos
están dados en unas condiciones prefijadas de salinidad, recuperación, presión
y temperatura.
Para el parámetro temperatura se
consideran 25 ºC, favoreciendo el rendimiento las temperaturas altas hasta
cierto límite.
Por cada grado centígrado de variación
sobre la temperatura base, se producirá una disminución, en el caso de agua más
fría, o un aumento, en el caso de agua más caliente, de 2,5 a 3% en el
rendimiento de la instalación.
Las temperaturas máximas de trabajo
oscilan entre los 30 ºC para el acetato y 45 ºC para la poliamida. El trabajar
a temperaturas altas favorece el fenómeno de compactación que sufre la membrana
debido a la presión de trabajo, produciendo con el tiempo una disminución de la
producción.
Diferencias entre Membranas
Dependiendo de la configuración de
membranas adoptadas, también existen diferencias en los rendimientos y operación.
Una diferencia fundamental entre un
módulo de fibra hueca y uno en espiral es el régimen de circulación del agua
por su interior, siendo éste laminar para la fibra hueca y turbulento para la
espiral.
Este fenómeno tiene mucha importancia
ya que en función del régimen de flujo que vayamos a tener, exigirá en el agua
de alimentación grados de filtración más rigurosos para la fibra hueca que para
la espiral, dado que la deposición de partículas sobre la superficie de la
membrana se ve favorecida en régimen laminar.
Por otro lado, la facilidad de
limpieza de las membranas en espiral es superior a las de fibra hueca pero, en
cualquier caso, las que presentan mejores condiciones para la limpieza son las
tubulares, pues permiten una limpieza mecánica, que se realiza con "pelotas" de
esponja que se hacen circular por el interior de los tubos aprovechando la
fuerza hidráulica.
Este tipo de módulos está recomendado
para el tratamiento de líquidos muy cargados, como puede ser la concentración
de jugos de frutas, caso típico en el que lo "aprovechable" es el concentrado.
Terminología Empleada en O.I.
Dado que en diferentes textos,
catálogos, artículos técnicos, etc. se aprecian diferentes formas de denominar
los mismos efectos, creemos conveniente establecer la terminología que
emplearemos en nuestra gama de fabricados de O.I.
Permeado:
Agua producida de
baja salinidad.
Concentrado:
Agua rechazada por la
membrana y de mayor concentración que el agua de alimentación.
Recuperación
u Obtención: Relación
en porcentaje entre el volumen de agua permeada y la alimentación. Una
instalación trabajando al 75% de recuperación producirá de cada 100 partes de
la alimentación, 75 partes de permeado y 25 de concentrado. El valor en tanto
por uno recibe el nombre de Y.
Factor
de concentración: Número
de veces que se concentra el agua rechazada o concentrado respecto de la
alimentación.
para una Recuperación del 75% (Y =
0,75)
TDS
o Salinidad Total: Cantidad
total de sales presentes.
Fuga
de Sales o Fuga Iónica: Relación
de porcentaje entre las sales del permeado y el TDS de la alimentación.
Rechazo
de Sales: Porcentaje
de eliminación de sales.
Rendimiento de los Módulos
La productividad de las membranas está
afectada por varios factores.
1) Presión de Trabajo.
2) Salinidad del Agua de Alimentación.
3) Temperatura.
4) Tiempo de Funcionamiento.
5) Recuperación
Los gráficos anteriores están
calculados utilizando una membrana de fibra hueca en poliamida y en unas
condiciones de trabajo de 25 ºC, 28 Kg/cm2,
1500 ppm NaCl de TDS y 75 % de Recuperación, como valores óptimos. La fuga
iónica de una membrana, está afectada por tres factores:
1)Presión
de Trabajo.
2)Concentración
de la Alimentación
3)
Recuperación.
.
La fuga de sales es prácticamente
constante, lo que ocurre es que el caudal de permeado varía con la presión y en
consecuencia se produce una mayor o menor dilución del permeado.
Como puede observarse, los iones
monovalentes son los que más fugan. Los gases pasan inalterables por la
membrana. La tabla anterior es la que figura en nuestros catálogos y es
divulgativa, por ello creemos necesario incluir en este estudio dos tablas más
completas sobre la eliminación de compuestos inorgánicos y orgánicos con
ósmosis inversa.
RECHAZO DE MEMBRANAS
Inorgánicos
Cationes
Aniones
Nombre
Símbolo
%Rechazo
Nombre
Símbolo
%Rechazo
Sodio
Na+
94 ÷ 96
Cloruro
Cl-
94 ÷ 95
Calcio
Ca++
96 ÷ 98
Bicarbonato
HCO3-
95 ÷ 96
Magnesio
Mg++
94 ÷ 98
Sulfato
SO4-
99+
Potasio
K+
94 ÷ 96
Nitrato
NO3-
95 ÷ 96
Hierro
Fe++
98 ÷ 99
Fluoruro
F-
94 ÷ 96
RECHAZO DE MEMBRANAS
Inorgánicos
Cationes
Aniones
Nombre
Símbolo
%Rechazo
Nombre
Símbolo
%Rechazo
Manganeso
Mn++
98 ÷
99
Silicato
SiO2-
95 ÷
97
Aluminio
Al+++
99+
Fosfato
PO4-
99+
Amonio
NH4+
88 ÷
95
Bromuro
Br-
94 ÷
96
Cobre
Cu++
96 ÷
99
Borato
B4O7-
35 ÷
70**
Níquel
Ni++
97 ÷
99
Cromato
CrO4-
90 ÷
98
Estroncio
Sr++
96 ÷
99
Cianuro
CN-
90 ÷
95**
Cadmio
Cd++
95 ÷
98
Sulfito
SO3-
98 ÷
99
Plata
Ag+
94 ÷
96
Tiosulfato
S2O3-
99+
Arsénico
As+++
90 ÷
95
Ferrocianuro
Fe(CN)6-
99+
**
Depende del pH
RECHAZO DE MEMBRANAS
Orgánicos
Nombre
Peso Molecular
%Rechazo
Sacarosa
342
100
Lactosa
360
100
Proteínas
>10.000
100
Glucosa
198
99,9
Fenol
94
93 ÷ 99**
Ácido Acético
60
65 ÷ 70
Tinturas
400 a 900
100
Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO)
-------
90 ÷ 99***
Demanda química de Oxígeno (DQO)
-------
80 ÷ 95***
Urea
60
40 ÷ 60
Bacterias y Virus
5.000 ÷ 100.000
100***
Pirógenos
1.000 ÷ 5.000
100***
**Depende del pH
***La legislación obliga a desinfectar con un
oxidante químico
Según se constata
en los gráficos anteriores, si aumentamos la recuperación la productividad
disminuye y la fuga de las sales aumenta. En la práctica esto se realiza
disponiendo los módulos en etapas trabajando en serie.
Veamos como
varían los factores de concentración de 1 ETAPA a 2 ETAPAS
Para 1 ETAPA
Para 2 ETAPAS
Al disponer los
módulos en etapas estamos trabajando con flujo alto y baja conversión lo que
disminuye la concentración de sales sobre la membrana, fenómeno conocido por "Concentración de polarización".
En resumen, la ÓSMOSIS INVERSA es un proceso en el
cual, mediante la aplicación de una presión exterior, comprendida entre 14 y 60
Kg/cm2, se fuerza al agua a pasar a
través de una membrana semipermeable produciéndose un
permeado que contiene, aproximadamente, el 10% del total de sales presentes en
el agua de alimentación.
El Agua y sus Contaminantes
El
agua es una sustancia fundamental para la vida, pero también lo es en muchos de
los procesos industriales como:
·Materia Prima de un proceso.
·Disolvente o diluyente de otras materias.
·Método de transporte para otras
sustancias.
·Transporte de calor, vapor, agua caliente,
agua de refrigeración.
·Como auxiliar (lavado, limpieza, etc.)
Pero
como ya hemos dicho anteriormente el agua es un bien escaso, y cada vez más, el
desarrollo industrial, el aumento de población, la variación de la
climatología,... hace que el agua sea cada vez más escasa y nos tengamos que
plantear mecanismos de ahorro, recuperación y reutilización.
Pero,
además, el agua tal y como la encontramos en la naturaleza no es utilizable, normalmente,
ni para bebida (potable) ni para su utilización en la industria, por lo tanto creemos
importante revisar las diferentes formas en que nos encontramos el agua, sus contaminantes,
los parámetros que nos permiten calificar su calidad y los tratamientos previos
de acondicionamiento, siempre desde el punto de vista de utilizar en el proceso
la ósmosis inversa.
Nos
parece interesante, como principio, establecer una diferencia entre las aguas superficiales
(de río) y las aguas subterráneas (de pozo), la tabla que viene a continuación refleja
unos perfiles aproximados.