20 años de Bonsái en Menorca

20 Años de Bonsai en Menorca

Artículo publicado por el diario “Menorca” en mayo de 2007 con motivo del XX aniversario de la primera exposición de Bonsai en la isla.

El bonsai en Menorca, 20 años de evolución.

Xavier Solano, Robert Victory, Albert Radalga y Toni Payeras 19871987

En 1987 cuatro amigos, se reunieron para mostrar al público sus Bonsai, Xavier Solano, Robert Victory, Albert Radalga y Toni Payeras (de izquierda a derecha). Fue dentro de una muestra floral organizada en Es Castell. En la fotografía se pueden ver posando detrás de una pequeña higuera. Fueron los verdaderos pioneros del bonsai en Menorca, sin medios ni conocimientos previos, empezaron un camino que ha facilitado el trabajo a los que han venido después.

Xavier Solano, Robert Victory, Albert Radalga y Toni Payeras 20072007

Pasados veinte años, se han vuelto a encontrar con el fin de repetir la fotografía, todos han madurado, y la higuera también.
Esta celebración coincide con la 14 Muestra de Bonsai de Menorca que se celebrará en el patio del colegio “La Salle” de Alaior este fin de semana conjuntamente con la tradicional exposición floral que organiza el centro (por mayo de 2007).

XIV Mostra de Bonsai de Menorca

Publicado por el diario “Menorca” , mayo de 2007

El Bonsai en Menorca

A la mediados de década de los 80 empezaron las primeras exposiciones de Bonsai en Menorca, era la época en que el ex presidente del Gobierno, Felipe González, ponía de moda una afición incipiente en España.
Casi cada año se iban sucediendo exposiciones, hasta 1993, entonces se abrió un pequeño paréntesis entre exposiciones que duró hasta 1997 en que se empezaron a organizar de nuevo.

El momento culminante de aquella época fue durante la visita que hicieron Sus Majestades los Reyes de España a Menorca, donde les hizo entrega en nombre del pueblo de Maó de un aladierno de Toni Payeras. Se escogió un Bonsai ya que era bien conocida al admiración del Rey hacia ellos, hecho que lo había llevado a recibir algunos árboles de la colección Imperial Japonesa donados por el Emperador del Japón. El aladierno estaba cultivado tomando la forma típica menorquina de los árboles abatidos por el viento de tramontana

Visita Reyes de España a Maó

El árbol, sigue en el “Palacio de la Zarzuela” en Madrid dentro de la colección de bonsai, aunque la Casa Real lo cede de vez en cuando para ir a diferentes exposiciones que se realizan por España cuando lo solicitan las asociaciones

Bonsai de Phillyrea latifolia propiedad de la Casa Real
(fotografía de 1993)

El año 2000 se fundó a través del Círculo Artístico de Ciutadella, la primera asociación, “Asociación Bonsai Menorca“. Dos años más tarde, se escindió parte del grupo, formado por los más veteranos bonsaistas de Menorca, creando la Associació Bonsai Tramontana, quedando la primera delimitada básicamente a Ciutadella y la nueva al resto de la isla.
El acontecimiento más importante de estos últimos años fue en 2005 en Maó, donde se celebró la III Trobada de Bonsai Illes Balears. Se pudieron ver además de árboles menorquines, un numeroso grupo venido desde Mallorca.

En la actualidad, Menorca es muy conocida en España, principalmente por sus acebuches y sus sabinas bonsai, así como por la participación de los menorquines dentro de los congresos, y por la publicación de artículos suyos en las revistas especializadas, tanto españolas como internacionales. Como ejemplo actual, hemos podido ver en el “Bonsai Magazine“, revista publicada por el “Bonsai Clubs International” que se edita en chino e inglés, destinadas al sureste asiático la primera, y alos países occidentales la segunda, donde se puede ver un artículo dedicado a parte de la colección de Toni Payeras, en total aparecen fotografiados doce bonsai, todos ellos procedentes de Menorca.

ullastre-1.jpg
La climatología extrema de Menorca modela los árboles que sirven de inspiración para la creación de los bonsai.
Bonsai Ullastre
Acebuche menorquín de Toni Payeras, finalista al concurso nacional de Alcobendas (Madrid), y por lo tanto, seleccionado para participar en el “Ginkgo Bonsai Awards” Bélgica que se celebrará este septiembre (por 2007), éste es el concurso más importante en el mundo fuera del Japón.

Publicado por el diario “Menorca” , mayo de 2007

20 años de Bonsai en Menorca

Xavier Solano Bonsai

Xavier Solano

Robert Victory Bonsai

Robert Victory

Albert Radalga Bonsai

Albert Radalga

 Antoni Payeras Bonsai

Antoni Payeras

¿Recuerdas cómo empezaste en el Bonsai?

X.S.

Gracias a Albert Radalga. Tenía un boj recuperado precioso, esto unido a mi interés por las plantas y la estética japonesa me decidió a intentarlo.

R.V.

Leí un artículo en un diario en el año 1978 que me sirvió de inicio para probar con los
primeros árboles obtenidos de esquejes, entonces utilizando unas tijeras de bordar y herramientas clásicas de jardinería.
En 1982 conseguí en Terrassa se libro “Bonsai. Árboles en miniatura” de Paul Lesniewicz, que ya fue una guía muy importante para establecer conceptos técnicos.

A.R.

El año 1982 leí un artículo de prensa que destacaba la belleza de esta técnica oriental. En aquel momento estaba en Barcelona y pude ver una Muestra de la Asociación de Amigos del Bonsai de Cataluña, seguidamente hemos hice con un par de libros y empezar a experimentar con mis manos.

A.P.

El año 1984 fui a la feria de jardinería Iberflora, de Valencia, donde vi por primera vez unos Bonsai de importación, a partir de aquel día decidí que quería hacer aquello por mí mismo. El problema de aquella época es que no había ni libros, ni herramientas ni ninguna información al respecto.

¿Quién te influyó más?

X.S.

Todos los que empezaremos en aquella época nos guiábamos con el libro de en J. Yoshio Naka y aprendíamos juntos intercambiando experiencias.

R.V.

En concreto nadie. Siempre me ha gustado el campo y el bonsai ha sido como una
extensión de este interés. He sido muy autodidacta, tal vez porque al principio no encontraba nada y me tenía que espabilar. Con los años he comprado libros y revistas que me han enseñado nuevas técnicas.

A.R.

Un par de años mes tarde, vivía en una casa de campo en Sant Lluís y coincidí con Toni Payeras, en aquel momento dedicado a la jardinería y amante de los Bonsáis, él me regaló el primer libro de Naka y sin duda a sido mi influencia más próxima.

A.P.

John Yoshio Naka, un maestro japonés nacionalizado americano que publicó un libro que
fue para mí, la Bíblia del Bonsai. Años más tarde fui a hacer un curso con él y me enseñó a aprender de la naturaleza a la hora de hacer Bonsai, y sin duda ha sido la lección más importante que nadie me ha enseñado nunca.

¿Qué es para ti el Bonsai?

X.S.

El bonsai se un arte, se una escultura viva que nunca está acabada. Es una obra que durará toda la vida del artista y seguirá.

R.V.

Es un entretenimiento que como otros permite cambiar de la rutina diaria. No me preocupa si mis bonsai siguen una “escuela” determinada o gustan a otra gente. Me basta que me gusten a mi y que me permitan pasar un rato agradable tratando que parezca que el árbol se encuentra en su hábitat natural. De hecho, por su espectacularidad, las
mejores muestras que encontramos en la naturaleza están donde hay falta de tierra, agua o donde las condiciones climatológicas son muy adversas, circunstancias que encontramos fácilmente en Menorca.

A.R.

Es la abstracción absoluta del pensamiento, en el que te puedes entregar creando un vínculo único entre el árbol y tú. Después, las técnicas de cultivo, la experiencia y el cuidado nos permitirá que los árboles nos muestren todo su esplendor.

A.P.

El Bonsai para mí es una mezcla de arte y de técnica hortícola donde se establece una relación simbiótica entre el árbol y su cuidador. En esta relación nosotros tenemos la obligación de extraer lo mejor de cada Bonsai y entonces ellos nos mostrarán toda su belleza.

¿Qué árboles prefieres autóctonos o importados?

X.S.

Autóctonos. Por concepto, por que me gustan, por la personalidad diferenciada que tiene que tener todo lo que hacemos en una isla con tanta fuerza como es Menorca.

R.V.

La experiencia me ha conducido hacia los autóctonos. Al principio parecía que sólo se
podía hacer bonsai con especies importadas y de hecho hice algún intento, pero pronto vi que era más sencillo utilizar árboles autóctonos como pinos, sabinas, acebuches así como frutales, que soportan bien el clima y la cal del agua, dando mucho buen resultado tanto con leña muerta como en floraciones espectaculares.

A.R.

Pienso que no es cuestión de preferencias, cuando menos de adaptación al entorno.

A.P.

Autóctonos evidentemente. Los árboles importados son más fáciles de trabajar pero nos alejan de la filosofía del Bonsai cuando se sacan fuera de su hábitat, ya que el Bonsai tiene que ser una pequeña muestra de la naturaleza, de nuestra naturaleza. Y si queremos crear Bonsai de calidad siempre lo tendremos más fácil si trabajamos con especies propias. Un ejemplo, los mejores Bonsai de acebuche se encuentran aquí, en las Baleares, y son envidiados y deseados por todo el mundo, japoneses incluidos, y es así porque nadie los conoce mejor que nosotros esta especie, precisamente por el hecho de ser autóctonos. Lo mismo pasa con cada una de las especies que se ven en Bonsai, los mejores ejemplares siempre son los del país de origen.

¿Qué diferencias ves en el bonsai desde que empezaste hasta ahora?

X.S.

Muchas. Ahora hay más conocimientos, a pesar de que la idea que tiene la gente está muy influenciada por los “pseudobonsais” de tienda, esos que se regala y no duran vivos mucho tiempo.

R.V.

Ahora disponemos de mucha información, que no tenía cuándo empecé. También hay todo tipo de macetas y herramientas así como árboles medio hechos a buen precio, aunque puede ser más enriquecedor comprar uno sin modelar.
Al principio, mis bonsai estaban sembrados dentro de cualquier recipiente campechano que encontraba. El primer tiesto esmaltado para bonsai lo hice picando el esmalte interior de un centro de mesa de porcelana.

A.R.

Cuando empecé era un Misterio en mayúscula, la intuición era nuestro maestro.
Es como todo, ahora nos encontramos con las ayudas de la comunicación internauta, del intercambio de experiencias dentro de una asociación, etc …

A.P.

Cuando empezamos no había nada, tampoco teníamos información de cómo se trabajaban las especies autóctonas en Bonsai, lo poco que había era sobre especies japonesas. Todo lo tuvimos que descubrir por nosotros mismos.
Hoy, todo el camino que hicimos descubriendo cómo se trabajan nuestros árboles
está a disposición de todo el mundo, ya sea a través de artículos publicados en revistas especializadas, de libros o de Internet, y esto facilita el aprendizaje a los que han venido después.

La calidad de los árboles de primera línea que tenemos hoy no está muy alejada de los japoneses, y Menorca es conocida en España y en Europa gracias a nuestros árboles, especialmente Acebuches y las Sabinas menorquinas.

¿Cómo ves el futuro del bonsai en Menorca?

X.S.

Afortunadamente hay gente joven con muchas ganas y con una buena base de conocimientos. A los “pioneros” nos falta un poco de empuje (salvo Toni Payeras que es incansable), pero veo un progreso evidente y árboles con mucho futuro.

R.V.

Lo veo bien. Las exposiciones que se hacen cada año muestran un nivel extraordinario y una afición bien arraigada que asegura continuidad y calidad, dirigida principalmente a los árboles autóctonos que nos permiten hacer un bonsai de aquí.

A.R.

Es una pregunta curiosa para los menorquines y para el mundo occidental. Hemos adoptado el arte y las técnicas de una mentalidad muy diferente a la nuestra, en la que el futuro de los árboles no era ninguna preocupación, ya que tanto los árboles como las técnicas pasaban de padres a hijos en una continuidad que permitía el poder trabajar con árboles de 200, 300 o 400 años.
Aquí todavía lo veo como una afición muy personal, eso si, cada día tiene más adeptos.
Referente a las facilidades, el futuro se presenta muy bien, incluso les hace gracia a los estamentos políticos venir a inaugurar una exposición.

A.P.

Hay una importante afición estable, cada día se conoce mejor este arte por parte de los menorquines, pero es una pena que las dos asociaciones vayan cada una por su lado.
Con respecto al la calidad de los Bonsai creo que lo único que nos falta es un poco más tiempo, veinte años no es nada, creo que los árboles que tenemos necesitan más años de cultivo con el fin de mostrar lo mejor de ellos, supongo que en diez años más algunos de los árboles de Menorca estarán en la primera línea europea.

John Yoshio Naka.jpg

John Yoshio Naka (16 /8/ 1914 – 19 /5/ 2004) fue maestro e inspirador de los pioneros del Bonsai en Menorca

Publicado por el diario “Menorca” , mayo de 2007

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